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Protección solar y ropaCon el verano recién estrenado en nuestra latitud,  las actividades al aire libre se incrementan y con ellas la exposición a la radiación solar. Todas las personas deben tomar medidas para protegerse de los dañinos rayos ultravioletas (UV) del sol. Pero hay personas que además son especialmente sensibles, entre ellas, aquellas que están en tratamiento oncológico. Algunos tratamientos oncológicos pueden incidir especialmente en la sensibilidad de la piel a los rayos solares.

El sol es más dañino para la piel cuando los rayos inciden de forma más perpendicular. Esto sucede en España y los países de su latitud, del 21 de junio al 21 de agosto. Es necesario protegerse cuando se sale al exterior: además de evitar, en lo posible, la exposición en las horas centrales del día y emplear protección solar, tenemos un gran aliado: la ropa.

La protección se mide mediante el Factor de Protección Ultravioleta (UPF, de su denominación en inglés), que indica la cantidad de radiación UV (tanto UVB como UVA) penetra en la piel. Cremas solares, sombrillas y ropa pueden exihibir su UPF y cuanto más elevado mejor.

La ropa tiene algunas ventajas sobre el protector solar ya que nunca tiene que volver a aplicarse, y muchas telas proporcionan un nivel de protección mucho mayor que el protector solar. Una prenda de vestir con un UPF de 50, por ejemplo, bloquea el 98 por ciento de los rayos del sol y permite que penetre el dos por ciento (1/50).

Pero no toda la ropa proteje de forma igual. Hay factores que influyen de una forma importante en el grado de protección. Según la Skin Cancer Foudation, las variables serían:

Tejidos proteción

 

En general, la ropa de color oscuro, holgada y hecha de telas densas  proporciona el más alto nivel de protección. Una camisa vaquera oscura de manga larga puede proporcionar un UPF de aproximadamente una protección solar completa. En contraste, una camiseta blanca solo tiene una UPF de alrededor de 7. Hay que recordar que independientemente de la UPF de una tela, si está estirada o mojada, perderá algo de su capacidad protectora y se volverá más transparente, exponiendo su piel a más luz UV.

Y no hay que olvidar las gafas de sol.

Fuentes:

Imma Grau 100Imma Grau
Investigadora social en comunicación y salud. Comunicadora ubuntu. El cocktail: ingeniería, ciencias de la información y sociología; inmersa en el mundo profesional sanitario y en el de los pacientes. @Inma_Grau
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